Si estás pensando en cambiar tu caldera o buscas una forma más barata de climatizar tu casa, seguro que la palabra «aerotermia» te aparece por todas partes. Y con razón: es el sistema de calefacción que más está creciendo en España. Pero entre lo que cuentan los instaladores que quieren venderte un equipo y lo que se lee en foros, es fácil acabar con más dudas que al principio.
En esta guía te explicamos qué es exactamente la aerotermia, cómo funciona sin tecnicismos innecesarios, cuánto consume y —lo más importante— en qué casos compensa instalarla y en cuáles es mejor optar por otra solución.
Qué es la aerotermia
La aerotermia es un sistema de climatización que extrae energía del aire exterior y la utiliza para calentar (o enfriar) tu vivienda y producir agua caliente sanitaria. El equipo que hace posible esto es una bomba de calor aire-agua: toma calor del aire de la calle, lo concentra y lo transfiere al agua que circula por tus radiadores, tu suelo radiante o tu depósito de agua caliente.
La clave está en un dato que sorprende a casi todo el mundo: el aire exterior contiene energía térmica aprovechable incluso cuando hace frío. Una bomba de calor moderna sigue extrayendo calor del aire a temperaturas bajo cero; simplemente le cuesta un poco más hacerlo.
Con un solo equipo, la aerotermia puede cubrir tres necesidades:
- Calefacción en invierno
- Refrigeración en verano (si el sistema de emisión lo permite, por ejemplo con suelo refrescante o fancoils)
- Agua caliente sanitaria (ACS) todo el año
¿Es lo mismo que un aire acondicionado?
Se parecen más de lo que parece. Un aire acondicionado con bomba de calor también extrae energía del aire, pero la transfiere directamente al aire interior de la habitación (por eso se llama sistema aire-aire). La aerotermia, en cambio, calienta agua (aire-agua), lo que le permite alimentar radiadores, suelo radiante y el depósito de ACS, sustituyendo por completo a una caldera.
Cómo funciona la aerotermia (explicado fácil)
El corazón del sistema es el mismo que el de tu frigorífico, pero funcionando al revés. El proceso, simplificado, es este:
- Captación: un fluido refrigerante a muy baja temperatura circula por la unidad exterior. Como está más frío que el aire de la calle, absorbe calor de él, incluso en invierno.
- Compresión: un compresor eléctrico comprime ese refrigerante. Al comprimirlo, su temperatura sube mucho (igual que se calienta un hinchador de bicicleta al usarlo).
- Cesión del calor: el refrigerante caliente pasa por un intercambiador y cede su calor al agua del circuito de calefacción y ACS de tu casa.
- Expansión: el refrigerante se expande, vuelve a enfriarse por debajo de la temperatura exterior, y el ciclo empieza de nuevo.
En verano el ciclo se invierte: el sistema extrae calor del interior de la vivienda y lo expulsa fuera, refrigerando la casa.

La magia del COP: por qué gasta tan poco
Aquí está el motivo por el que la aerotermia se ha hecho tan popular. Una caldera de gas o un radiador eléctrico, en el mejor de los casos, convierten 1 kWh de energía comprada en 1 kWh de calor (rendimiento cercano al 100 %).
Una bomba de calor no genera el calor: lo transporta desde el aire exterior. Por eso, con 1 kWh de electricidad puede entregar 3, 4 o incluso 5 kWh de calor a tu casa. Esa relación se llama COP (Coefficient of Performance). Un COP de 4 significa que por cada euro de luz obtienes el equivalente a 4 euros de calor.
El dato más fiable para comparar equipos es el SCOP (COP estacional), que mide el rendimiento medio a lo largo de toda la temporada de calefacción, con sus días fríos incluidos. Los equipos actuales de calidad ofrecen SCOP entre 3,5 y 5 según la zona climática y el tipo de emisor.
Qué necesita una instalación de aerotermia
Una instalación típica en una vivienda se compone de:
- Unidad exterior: el «aparato de la calle», similar al de un aire acondicionado pero más grande. Necesita un lugar ventilado: fachada, patio, terraza o cubierta.
- Unidad interior o módulo hidráulico: gestiona el circuito de agua. En los equipos bibloc es un módulo separado que se instala dentro; en los monobloc todo va en la unidad exterior.
- Depósito de ACS: acumula el agua caliente sanitaria. Lo habitual en una vivienda son 150-300 litros.
- Sistema de emisión: por donde sale el calor a la casa. Puede ser suelo radiante (la pareja ideal de la aerotermia), radiadores de baja temperatura, fancoils o, en muchos casos, los radiadores que ya tienes, si están bien dimensionados.
Cuánto consume y cuánto cuesta
Consumo orientativo
Depende del tamaño y aislamiento de la vivienda, la zona climática y el sistema de emisión, pero como referencia general en España:
- Piso de 90 m² bien aislado: entre 2.000 y 3.500 kWh eléctricos al año para calefacción y ACS (del orden de 400-700 € anuales según tu tarifa).
- Casa de 150 m² con suelo radiante: entre 4.000 y 7.000 kWh al año.
Frente a una caldera de gasoil, el ahorro anual suele situarse entre el 50 y el 70 %; frente a gas natural, entre el 30 y el 50 %, dependiendo de los precios de la energía en cada momento.
Precio de la instalación
Una instalación completa de aerotermia en España se mueve, orientativamente, entre 8.000 y 16.000 € para una vivienda tipo, dependiendo de la potencia, la marca, el depósito de ACS y la complejidad de la obra. Si además se instala suelo radiante, la cifra sube considerablemente.
Es una inversión importante, pero hay dos factores que la suavizan: las ayudas públicas y deducciones fiscales disponibles (que pueden cubrir una parte relevante del coste) y el ahorro mensual en la factura desde el primer día.
Cuándo compensa instalar aerotermia
Aquí viene la parte que casi nadie te cuenta con honestidad: la aerotermia no es la mejor opción para todo el mundo. Compensa claramente en unos casos y mucho menos en otros.
Casos en los que SÍ compensa
- Sustituyes una caldera de gasoil o propano. Es el caso más rentable con diferencia: el ahorro anual es tan grande que la inversión se recupera en pocos años.
- Obra nueva o reforma integral. Puedes instalar suelo radiante, la combinación más eficiente posible, y el sobrecoste frente a otros sistemas es menor.
- Vives en zona de clima suave o moderado. En la mayor parte de España la bomba de calor trabaja en condiciones muy favorables durante todo el invierno.
- Tienes o vas a instalar placas solares. La aerotermia consume electricidad, así que parte de tu calefacción y tu agua caliente pueden salir directamente del sol.
- Usas la calefacción muchas horas. Cuanto más uso, más ahorro acumulado y antes se amortiza la inversión.
Casos en los que conviene pensárselo dos veces
- Piso pequeño con poco uso de calefacción. Si tu gasto anual en calefacción es bajo, el ahorro no justifica una inversión de miles de euros; un buen aire acondicionado con bomba de calor puede ser mucho más razonable.
- Vivienda mal aislada con radiadores antiguos pequeños. La aerotermia rinde mejor trabajando a baja temperatura. Si tu casa pierde calor por todas partes y tus radiadores necesitan agua muy caliente, el rendimiento cae y la factura sube. A veces conviene invertir primero en aislamiento.
- Climas de invierno muy severo. Los equipos actuales funcionan bien bajo cero, pero en zonas de frío extremo el rendimiento baja y el dimensionado debe hacerse con especial cuidado (y con un instalador que sepa lo que hace).
- Sin espacio para la unidad exterior o el depósito. En algunos pisos, la falta de espacio o las normas de la comunidad complican o impiden la instalación.
Ventajas y desventajas de la aerotermia
Ventajas principales:
- Consumo muy inferior a calderas de gasoil, propano o radiadores eléctricos
- Un solo equipo para calefacción, refrigeración y agua caliente
- Sin combustión en casa: más seguridad y sin revisiones de gas
- Compatible con placas solares y con las ayudas públicas a la eficiencia energética
- Larga vida útil (15-20 años con buen mantenimiento) y mantenimiento sencillo
Desventajas a tener en cuenta:
- Inversión inicial elevada
- El rendimiento depende del aislamiento de la vivienda y del sistema de emisión
- Necesita espacio para la unidad exterior y el depósito de ACS
- En olas de frío el consumo sube (el equipo trabaja más para extraer calor)
- Una instalación mal dimensionada puede arruinar la experiencia: el instalador importa tanto como la marca
Entonces, ¿merece la pena?
Para la mayoría de viviendas españolas que hoy se calientan con gasoil, propano o electricidad directa, la respuesta es sí: la aerotermia es probablemente la mejor inversión en climatización disponible ahora mismo, especialmente si se aprovechan las ayudas vigentes. Frente al gas natural la decisión es más ajustada y depende del uso, los precios de la energía y las ayudas que consigas.
La decisión final debería basarse en números concretos de tu caso: tu consumo actual, tu zona climática y un presupuesto bien detallado. Nuestra recomendación es pedir al menos tres presupuestos a instaladores distintos y compararlos con calma antes de firmar nada.
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- [¿Cuánto consume una aerotermia al mes? Datos reales por vivienda] → enlace al artículo 19
- [Ayudas para instalar aerotermia: guía por comunidades] → enlace al artículo 33
- [Desventajas de la aerotermia: 9 problemas reales antes de instalarla] → enlace al artículo 15
